La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) presentó en foro virtual la memoria La educación al alcance de todas y todos los niños, niñas, adolescentes y jóvenes migrantes. Desafíos y alternativas, obra que representa un insumo importante para enriquecer las acciones educativas que se realizan en favor de este segmento poblacional.

El foro efectuado en Sinaloa —el estado con mayor población migrante del país y que concentra el 50.5% de las escuelas que atienden a esa población— fue moderado por Florentino Castro López, comisionado de la junta directiva de Mejoredu, quien afirmó que el mundo de la migración se ha modificado de manera radical y que actualmente, estados que eran expulsores también se han convertido en receptores de niñas, niños, adolescentes y jóvenes migrantes mexicanos y de países centroamericanos, caribeños y, en muchos casos, europeos o africanos que requieren de servicios educativos.

Florentino Castro señaló que la atención educativa se dificulta principalmente por la diferencia de idiomas y el contexto social de las y los maestros que los atienden en las distintas localidades de México.

Finalmente, informó que el gobierno de Sinaloa y Mejoredu promoverán acciones institucionales para apoyar a la niñez migrante. Para esta tarea solicitarán el apoyo del gobierno federal y de los empresarios agrícolas.

Francisco Miranda López —titular de la Unidad de Evaluación Diagnóstica de Mejoredu— aseguró que la población migrante enfrenta los mayores problemas de exclusión y discriminación, es uno de los grupos más vulnerables del país. Representan un reto de cobertura, atención educativa y de aprendizaje. Informó que Mejoredu desarrolla un estudio para mejorar la atención de los hijos de los jornaleros agrícolas migrantes en un marco de inclusión, equidad y atención a la diversidad.

Por último, puntualizó que se debe avanzar hacia una política integral de atención a esta población que considere la elaboración de diagnósticos y sistemas de información; fortalecer el gasto público; la coordinación institucional e interestatal; las redes de apoyo social, y la vinculación con el sector empresarial.

Maritriny González Saiz —coordinadora estatal de Atención a la Niñez Migrante en Sinaloa— señaló que el programa de migrantes no obedece al ciclo escolar establecido y que no se cuenta con datos certeros sobre los alumnos migrantes. Dijo que en Sinaloa existen muchas niñas y niños de esta población que necesitan ser ubicados para poder atenderlos.

Florencio Posadas —profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa— destacó que se habla de un mundo jornalero con elevados niveles de analfabetismo, con bajos niveles de escolaridad y que enfrentan múltiples problemas para avanzar, entre ellos el de la movilidad, lengua de origen, rezago cognitivo y desnutrición, lo que señala la necesidad de adecuar las políticas públicas en la materia.

Celso Ortiz Marín —académico de la Universidad Indígena de México y miembro de la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras Agrícolas— mencionó que es necesario contar con una encuesta que permita conocer con exactitud el número de estudiantes migrantes y dónde están asentados.

Zaida Cabada López —docente de preescolar en atención a la niñez migrante— manifestó que las y los maestros que se dedican a trabajar con este sector tienen que adecuar y planificar su actividad escolar de acuerdo con las necesidades de estos alumnos y con su contexto social. Atender esta población es un gran reto para los docentes.

• La memoria puede consultarse en:
educacion_alcance_migrantes.pdf (mejoredu.gob.mx)